Quienes somos

 

El Proyecto La Palma Ecuestre pretende incentivar el sector rural de la isla, así como la generación de actividad económica y dinamización de los municipios de la isla a través de la consolidación del Campeonato Insular de Carreras de Caballos en formato competitivo, que regule esta actividad deportiva en la isla, partiendo de las Directrices dictadas por la Federación Canaria de Hípica.

Las carreras de caballos tradicionales de Canarias son una actividad deportivo cultural que se celebra en el archipiélago desde hace varios siglos, como se puede comprobar en los diferentes estudios realizados por los cronistas oficiales de las diferentes islas, también en La Palma.

Desde sus comienzos no se conoce ningún reglamento que las regule, pues siempre se han celebrado bajo un código no escrito que hasta la fecha se ha transmitido de una a otra generación.

Por tanto, Sodepal y el Cabildo Insular de La Palma, promueven el Sector del Caballo en la Isla, potenciando la seguridad, legalidad y buen hacer en Las Carreras de Caballos.

La Palma Ecuestre ha culminado un proyecto en esta primera edición que ha demostrado que las Carreras de caballos se pueden desarrollar con todas las garantías necesarias para la defensa de nuestras tradiciones, respetando la seguridad, sobre todo la salud, la deportividad y bienestar animal de nuestros caballos. A partir de ahora, el proyecto se enfrenta a una segunda edición, en la que la expectación de profesionales y aficionados es patente, y a la que esperamos que la afluencia de público siga demostrando la importancia de esta iniciativa para nuestra isla.

El Campeonato Insular de Carreras de Caballos La Palma Ecuestre ha sido el único de esta disciplina deportiva que ha realizado controles antidopaje en Canarias con lo que se pone de manifiesto el compromiso del proyecto La Palma Ecuestre con el bienestar animal y la zootecnia.

Esta primera edición de la Liga Insular de Carreras de Caballos ha recibido una buena acogida, donde se pretendía que practicantes y aficionados disfrutarán de un espectáculo deportivo de alto nivel y que aspirará a convertirse en una cita anual para la hípica de la Isla. Teniendo una afluencia media de público por carrera de más de 1.000 personas y a partir de semifinales y finales de más de 3.000 personas, poniendo de manifiesto el gran éxito y recuperación de estas carreras tradicionales tan arraigado a la sociedad palmera.

Todo ello, ha demostrado la importancia de las carreras de caballos y la cantidad de amantes de este deporte que tenemos en nuestra isla, solo comparado con los rallys, carreras de montaña y el fútbol que serían los otros grandes deportes que destacan en nuestra isla, en cuánto a público se refiere. De ahí, la importancia de seguir apostando por eventos de estas características e intentar afianzar y consolidar la II edición del Campeonato Insular de Carreras de Caballos La Palma Ecuestre y ser un referente no sólo en Canarias sino a nivel nacional en organización de este tipo de campeonatos.

Raid

Al proyecto de La Palma Ecuestre se suma en este segundo año; Los Raids que son unas pruebas que permiten comprobar la competencia y aptitud del jinete para controlar la resistencia y7 condición física de su caballo durante el desarrollo de la carrera, en relación con el suelo, la distancia, el clima, el terreno y el cronómetro.

De manera que se otorga una gran responsabilidad: al delegado Técnico, al jurado de Campo, a los Comisarios, a la Comisión Veterinaria, a los Jefes de Equipo, Veterinarios de Equipo, asistencias y sobre todo al jinete, para asegurar al máximo, la salud y bienestar del caballo; en base a su pericia, su competencia y la benevolencia que depositan en el caballo.

La carrera de Raid se trata de una competición contrarreloj. El conjunto que termine la carrera en el menor tiempo será el ganador, siempre y cuando pase con éxito la Inspección Veterinaria final, así como el control de la medicación y demás protocolos que salvaguarden la salud del caballo y jinete basados en este Reglamento, RG y RV. Las competiciones deberán organizarse de manera que cada competidor pueda elegir su paso o ritmo de marcha, para una competición contrarreloj.